dimarts, 30 de març del 2010

Mediodía

El punto de inflexión del día. Aquí el ciclo dia-noche llega a su cúspide luminosa. A veces pareces ver ovnis u otros objetos interesantes. Pronto se invertirá el ciclo, i el sol dejará de bañarnos completamente.

El intenso titubeo espectral se refleja en nuestros ojos como una llama de energía que nos impulsa a seguir. Nuestra mente agradece cada segundo de la visión de nuestra fuente eterna, porque al desaparecer nos llevará con ella, en el auténtico clímax de un mundo como es la pérdida de su estrella, la misma que habita en nuestro interior i nos alimenta cada día. La luz en medio de la oscuridad que supone el todo.

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