Sin duda una experiencia fascinante, ver lo que no se puede ver es como pitorrearse en la jeta de los dioses tan chungos que parecen jajaja. Estaría bien ver pasar toda una vida, que realmente habría sido la única que vería y viviría. La auténtica realidad, ya que la que se considera auténtica no está a nuestro alcance, e por aquesto no conocemos y vivimos...
Y todo sigue parado...
Luce el sol, repican las gotas...
Muerte y vida, dos entes y un destino.
Y así todo el dolor y la alegría se convierten en polvo.
Sin embargo, ese polvo hemos sido nosotros, y su recuerdo siempre seguirá vivo (o al menos eso nos hace seguir avanzando).
Bueno, sigamos como siempre!!! Lamentarse, a nuestro pesar, no variará el plano celeste.
divendres, 9 d’abril del 2010
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada