La gran bola redonda nunca deja de rodar. Sin embargo, nuestra bola tiene la tendencia de llevar ritmos diferentes. No es la primera vez que escribo de esto. Pero la bola rueda sin impedimento, no gira hacia atrás (entonces todo tendría sentido, aunque ahora no tendría ninguno). Cuando no hay linea no estamos en sintonía con las cosas, nuestra alma y cuerpo estan parcialmente separadas, y las cosas no parecen girar. Hay que darles un empujoncito entonces para seguir rodando. Esto es normal, entonces vuelve a haber conexión.
La pregunta es si realmente esta conexión es de nuestro agrado, o si realmente la vivimos o solo somos autómatas biomecánicos sin corazón. Cortar por lo sano no suena tan descabellado en estos casos si te enteras tarde, aunque una conexión sin interferencias, pero con pausas relativas para comprobar que el buen funcionamiento de la línea sigue en pie pudiere ser lo más sano. Quizás. La inercia como siempre hace rodar la bola, y sigue girando, y no espera a nadie, cuando estamos en ella puede ser el momento más bello, la rutina, o incluso la peor de las pesadillas. A veces se para. Pero la vida es como un agujero negro semisupermasivo, se precipita, y como mas cerca del final más rápido va, aunque no lo parezca, y así debiere ser. Quizá. Decidir si las cosas están "bien" o"mal" sólo depende de nosotros, y colocarlas suele ser nuetra primera opción. Rezo por que las depositéis donde os guía vuestro espíritu, que es el único que puede escapar del gran globo, y hacer inmortal, de alguna manera, a un ser. No realmente, simplemente creemos en ello. O sí realmente, dependiendo de la autosugestión y de nuestro nivel creencial. No hay marcha atrás.
dilluns, 12 d’abril del 2010
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Com el la opció del multijugador del new super mario bros wii
ResponEliminaJajaja, una curiosa forma de veureu. Vàlida, com totes.
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